Castillos de Soria Información

 

Castillos de la provincia de Soria

         La provincia de Soria cuenta con cerca de 90 castillos o lugares fortificados, aunque en esta síntesis hablaremos brevemente de los más significativos y mejor conservados.

 

CASTILLO-PALACIO DE ALDEASEÑOR

Castillo-Palacio de Aldeaseñor         Mas que un castillo es un palacio y mas que un palacio parece una casa fortificada. De castillo le queda el carácter militar del torreón que por su esbeltez recuerda a los italianos de San Gimignano, en la Toscana. De palacio tiene sus arquerías carpaneles sobre columnas, recordando las del palacio de los condes de Gómara en Soria, sus escudos heráldicos sobre las puertas con los emblemas del sauce y cinco corazones y la monumental escalera interior. El resto son sucesivos añadidos hasta el siglo XVI y dependencias no aptas para la defensa a pesar del almenado que exhibe, mas bien decorativo.

         Este singular edificio, situado en la misma aldea o lugar que le da nombre, perteneció a la familia de los Ríos y Salcedos. Ya en el siglo XIII, se cita con 16 vecinos en el padrón de Alfonso X el Sabio. Siete siglos después el pueblo cuenta con aproximadamente los mismos vecinos. De la crónica de López de Salcedo se lee que el Caballero Fernando de Morales, hacia el ano 1350, en tiempos del rey Pedro I de Castilla, posee una casa fuerte en un pueblo que se llama Aldea del Señor, la cual casa tiene una torre en medio de ella tan alta que domina hasta cuatro leguas alrededor y servia de defensa contra las incursiones de navarros y aragoneses en Castilla.

         El caballero López de Salcedo caso con la hija de Fernando de Morales, heredando por dote de su esposa la casa y torre antes mencionada, formando en ella la sucesión de su apellido. A finales del siglo XVIII la casa sigue siendo propiedad de esta familia, de cuya linea sucesoria salen los condes de Gómara.

         Lo mas característico del edificio es su torre de 9 por 7 m. en planta, de forma ligeramente piramidal y 26 m. de altura. Poseía 6 niveles de pisos de madera, con ventanas trilobuladas, de medio punto, de arco rebajado y rectangulares, recercadas de sillería, lo mismo que las cuatro esquinas de la torre, siendo el resto de mampostería.

 

 

CASTILLO DE ALMENAR

Castillo de Almenar         La etimología de la palabra almenar, de origen árabe y de la que existen numerosas denominaciones de villas y castillos en España, es torre de señales y como tal debió ser. en un principio la del castillo que estudiamos, aunque desgraciadamente ya desaparecida. Subsiste en cambio el resto de la edificación, adosada posteriormente a la Torre y datándose en el siglo XV y tal vez de comienzos del XVI.

         La primera mención a este nombre aparece en la leyenda histórica de los Infantes de Lara. Se atribuye también, sin fundamento, su posesión a un caballero catalán, por documento de Jaime I de Aragón en 1224. En 1274 Almenar figura en el censo de pueblos ele Soria.

         En 1430, Juan II de Castilla concedió esta tierra y castillo a Hernán Bravo de Lagunas, en premio a sus servicios como embajador ante el rey de Portugal, siendo el primer Señor de Almenar y de otros términos.

         Le sucedió su hijo Hernán Bravo, segundo Señor de Almenar desde 1452 y posteriormente la hija de este ultimo, dona Juana, fallecida sin herederos en 1481 por lo que el castillo pasa a su tía doña Beatriz Bravo de Lagunas, casada con el regidor de Soria don Juan de Saravia. Es con su descendencia donde aparece ya vinculado el apellido Bravo de Saravia que conservan en el siglo XVI, a mediados del cual emparientan con la casa de los Ríos. De esta unión proceden sin duda los blasones heráldicos que campean encima de la puerta.

         En 1677 el castillo albergo al rey Carlos II el Hechizado y en 1702 a Felipe V y a su esposa Mª Luisa de Saboya. La decadencia del castillo parece venir en el siglo XVIII con el abandono de sus propietarios, que se van a vivir a Chile, donde fundan un Mayorazgo, entroncando en esa época con los Irarrazabal. Vinculado a la leyenda, se dice que Gustavo Adolfo Bécquer sitúa en el dos de sus románticos relatos y como recuerda una placa actual colocada en la entrada, este castillo fue cuna de Leonor, la esposa y musa de Antonio Machado.

         El castillo, perdida ya su torre del homenaje, conserva su recinto exterior algo deteriorado, sus muros interiores con poderosos cubos en las esquinas y estancias palaciales, restos de foso que se salva mediante puente de dos arcos, de época tardía y que debió sustituir a uno levadizo, torres huecas de flanqueo, de varios pisos, festejadores interiores y aljibe de grandes dimensiones.

 


CASTILLO DE BERLANGA DE DUERO

Castillo de Berlanga de Duero         La población de Berlanga es muy antigua, atribuyéndose sin certeza al periodo romano. Ya en época medieval cobra una enorme importancia por su situación estratégica en la frontera del río Duero, en la lucha contra los musulmanes y por su proximidad a Gormaz, bastión árabe por excelencia. Es de suponer con fundamento que ya en los comienzos del siglo X estuviera fortificada y disputándose su posesión tanto cristianos como musulmanes. Se sabe que a finales del siglo X Almanzor la destruye, estando esta vez en manos cristianas, y en 1060 es tomada a los musulmanes por Fernando I, futuro primer rey de Castilla y León.

         Cuando se conquista Toledo en 1085 por Alfonso VI y se retrasa la frontera musulmana hacia el sur del Tajo, Berlanga cae, pero no así Medinaceli, por lo que su situación seguía siendo de castillo frontera. La tradición atribuye la concesión de Berlanga al Cid, a su regreso del destierro, por parte del rey castellano reconciliado con el. A la muerte del monarca, su yerno Alfonso el Batallador de Aragón ocupa y repuebla estas tierras.

         La villa y castillo van cobrando una gran importancia y es plaza siempre disputada, ya no contra el árabe invasor, sino entre reinos y señores cristianos rivales, de manera que hasta finales del siglo XIV no estuvo vinculada a un señorío permanente. Este llegara por medio de la poderosa familia Tovar o Tobar, quienes a principios del siglo XVI entroncan con los Velasco,

         Condestables de Castilla, Condes de Haro y luego Duques de Frías. A un heredero de esta dinastía le otorga en 1529 el emperador Carlos V el marquesado de Berlanga.

         La presente y enorme fortaleza es una mezcla de castillo medieval del siglo XV, levantado por la familia Tovar, (la misma que funda la soberbia iglesia-colegiata del pueblo) que se alza sobre la cumbre de un risco dominando el pueblo y el río Bordecorex, con escudos de armas de sus familias sobre la torre del homenaje y rodeada de otra construcción propia del siglo XVI, de modalidad artillera, levantada por el ingeniero militar italiano Benedetto di Ravenna, que trabajo en España para Carlos V y que edifico también el bastión de Villalpando, de características muy similares al de Berlanga, aunque desgraciadamente ya desaparecido.

         A los pies de esta híbrida fortaleza se alzaba un suntuoso palacio y jardines renacentistas, perdidos a partir de la invasión napoleónica, y de los que se conservan restos de fachada con el escudo de armas de la casa ducal.

 

CASTILLO DE CARACENA

Castillo de Caracena         Se alza este impresionante castillo sobre un terreno calizo situado entre dos precipicios, en la parte mas alta del pueblo y separado una buena distancia de el, dando la falsa impresión de ser bajo a pesar de la considerable altura que aun hoy día conservan sus poderosos muros arruinados.

         Posee restos de un recinto mas antiguo, de época románica sin poder precisar, que en forma de muralla cruza perpendicular de precipicio a precipicio y que pudiera datar del siglo XII cuando se menciona la villa de Caracena en un pleito habido entre los obispados de Osma y Sigüenza, que soluciona a favor de este ultimo el cardenal Guido de Bolonia.

         Posteriormente, en el siglo XV, por un documento entre don Pedro de Acuna, hermano del Conde de Buendía y el Señor de Caracena, don Francisco de Tovar, se comprometen al derribo de la fortaleza que ha sido tomada y confiscada.

         Se sabe también que en 1491, Alfonso Carrillo de Acuna, sobrino del turbulento arzobispo de Toledo, adquiere el señorío de Caracena y es entonces cuando reedifica el castillo en la traza que actualmente se conoce, obra típica de finales de siglo. Consta de doble recinto con foso artificial. El interior, de cuatro lados con la Torre del Homenaje rectangular en una esquina (edificada sobre las ruinas de la anterior y aprovechando parte de ella) y el recinto exterior siguiendo fielmente el contorno del interior, con 10 cubos o torreones cilíndricos huecos repartidos por sus lienzos y esquinas y provistos de cámaras de tiro aptas para armas de fuego. Para entrar en su interior había que franquear tres accesos o puertas, la primera de ellas por un patio bajo o albacar que llegaba hasta el precipicio y las otras dos en los recintos exterior e interior, en zig zag, de manera que dificultaban enormemente el avance enemigo. Se aprecian aun, pese a su ruina interior, restos de salas abovedadas, aljibes y huellas de vigas que formaban los pisos de sus dependencias. La obra es de mampostería y dentro de la austeridad de su traza posee unos bonitos y decorativos garitones volados.

         Es otra de las fortalezas sorianas merecedoras de mejor conservación y destino que el que tiene actualmente.

 

CASTILLO DE MAGAÑA

Castillo de Magaña         Por sus características (construcción y trazado) responde al estilo de castillos señoriales del siglo XV.

         Se encuentra en un paraje muy hermoso de las tierras altas y agrestes de Soria, próximas a Ágreda, a cuyo partido judicial pertenece, y su silueta desde lejos, dominando el paisaje y pueblo desde un promontorio, es un espectáculo que bien merece la pena un viaje a visitarlo.

         Dentro de los castillos señoriales de Soria, y pese a su abandono y ruina progresiva, es el mas Importante y no de los peor conservados. Construido en solida mampostería, consta de dos recintos concéntricos. El interior, de gran altura, es rectangular, con cubos cilíndricos en dos esquinas, una esquina libre y en la cuarta la Torre del Homenaje, que conserva aun restos de almenas. El recinto exterior, es notablemente mas bajo y su traza es un polígono algo irregular con siete cubos cilíndricos y numerosas saeteras repartidas por sus lienzos.

 

CASTILLO DE MONTEAGUDO DE LAS VICARÍAS

Castillo de Monteagudo de las Vicarías         En las proximidades de la linea divisoria con Aragón aparece el pueblo de Monteagudo de las Vicarias y del que no se tiene noticia hasta mediados del siglo XIII, en que Alfonso X le. otorgo "fuero de Soria". No hay referencias por tanto de que existiera castillo en época anterior, en las luchas con los árabes, y por su posición avanzada en la entonces frontera de Castilla con Aragón, parece razonable suponer la aparición del castillo en las luchas entre ambos reinos vecinos. Sin embargo la traza actual es obra del siglo XV, probablemente del reinado de Juan 11 y primeros anos de Enrique IV. Confirmando lo anterior aparecen sobre su puerta principal de arco gótico, los escudos de los Mendoza y Enríquez.

         Ocupa un extremo de la villa amurallada, al borde de un escarpado cerro, de planta pentagonal y torres de formas diversas en los ángulos. Se ha restaurado recientemente y en su patio interior posee una galería sobre columnas, de dos pisos, obra de mediados del siglo XVI. Oculta y afea su fachada una vieja casa adosada que sera preciso derribar.

         En Monteagudo de las Vicarias se firmo el ano 1291 la alianza entre Aragón y Castilla, sellada con el pacto matrimonial de Jaime II con la infanta Isabel (de 8 anos) hija de Sancho IV el Bravo, matrimonio que no llego a realizarse. A mediados del siglo XIV, hallándose nuevamente Castilla en guerra con Aragón, el rey Pedro I tomo la villa y castillo de Monteagudo colocando en ella a Ferrando Alvarez de Toledo. Cuando muere el rey a manos de su hermano bastardo Enrique de Trastamara, este concede Monteagudo al caballero francés que le ayudo en el fratricidio real, Beltrán Duguesclin. Posteriormente fue señorío de los condes de Altamira.

 

CASTILLO DE UCERO

Castillo de Ucero         Es este uno de los castillos mas espectaculares de la provincia de Soria, no tanto por el edificio en si como por el paisaje que le rodea. Distante 15 km. de Burgo de Osma y situado sobre un alto, domina a sus pies la villa de Ucero, el río del mismo nombre y, algo mas alejado, el Canon del río Lobos, paraje este de singular belleza y encanto y declarado recientemente parque natural con especial protección por la Ley y en cuyo recorrido final se encuentra la ermita templaria de San Bartolomé. A su vez el castillo es dominado por las alturas de la cuesta de la Galiana, carretera de vertiginoso trazado y ascenso, que conduce-hacia el pueblo de San Leonardo.

         El castillo y la rica vega del río Ucero han sido secularmente propiedad de los Obispos de Osma. Fue adquirido a comienzos del siglo XIV a los herederos de don Juan García de Villamayor, cuya esposa dona Maria Alfonso de Meneses fue señora de la villa a finales del siglo XIII. Esta dama, ya viuda, tuvo una hija natural con el futuro rey Sancho IV, de cuyo bautizo, fue madrina, ironías de la vida, la futura esposa de Sancho V, dona Maria de Molina.

         El castillo, en alguna etapa de su historia fue utilizado para cárcel de clérigos.

         El obispo don Pedro Montoya, vinculado a la diócesis de Osma y que reedifico el recinto amurallado del Burgo, acondicionó y fortaleció también este castillo de Ucero a finales del .810 XV. Otro prelado, Honorato Juan, coloco en el siglo XVI ~ escudo de armas que aun se ve sobre la destrozada puerta de entrada.

         El castillo conserva bastante de su recinto exterior e interior aún en condiciones ruinosas y sobre todo la Torre del Homenaje, esbelta y bonita, coronada con hileras de ménsulas, aunque a perdido el almenaje del matacán corrido y con ventana superior geminada, de arcos ojivales y sobrearcos de moldura decorada con bolas y gárgolas labradas en forma de cabezas. Hay que señalar la existencia de un tramo de pasadizo subterráneo que saliendo del castillo, descendía serpenteando bajo la ladera que mira al río Chico.

 

 

CASTILLO DE VOZMEDIANO

Castillo de Vozmediano         Escondido entre los escabrosos pliegues del Moncayo se halla la villa de Vozmediano, antiguamente denominada también Bustmediano, perteneciente ahora a la comunidad castellana de la provincia de Soria, pero con reminiscencias de su pasada pertenencia a Aragón en los tiempos de las disputas de ambos reinos fronterizos en esta tierra o termino de Ágreda.

         Sobre una agreste pena rocosa, dominando a su vez la villa, se encuentra el castillo que paso por ser uno de los mas fuertes de su época. No se conoce la fecha de su construcción pero por las primeras noticias en que se le menciona, mediados del siglo XII (Libro de Privilegios del Archivo del Monasterio de Veruela) parece haberse edificado fuera del tiempo de las luchas de la reconquista contra los musulmanes y si en cambio con ocasión de los enfrentamientos fronterizos de ambos reinos, siendo protagonista durante siglos de diversos cambios de mano, por conquista de armas o por compra, incluida la deslealtad y felonía.

         Los nombres de D. Fabrique de Aragón, conde de Luna e hijo natural del rey de Sicilia., los reyes de Castilla y Aragón, Juan II y Alfonso V, aparecen vinculados a este castillo con motivo de sus disputas en el siglo XV, así como se conocen documentalmente los nombres de los diferentes alcaides que gobernaban el castillo por sus reyes o señores.

         A finales del siglo XVI, Vozmediano presencio la llegada, por un lado, de las fuerzas de Felipe II al mando del general Alonso de Vargas, enviadas para reducir a los sublevados de Zaragoza con motivo de los sucesos por el escándalo de su secretario Antonio Pérez y por otro la llegada desde Zaragoza del Conde de Luna, don Francisco de Guerrea y Aragón, leal al rey, con sus tropas sacadas de tierras aragonesas, donde era perseguido por considerarle traidor a sus fueros.

         El castillo consta de un recinto exterior de elevada altura en forma de polígono irregular, con torres cuadradas y redondas en algunas esquinas, en una de las cuales se abre la puerta de entrada en recodo que permite el acceso al interior. En este aparece un segundo recinto de forma rectangular, reforzado en una esquina por una torre cuadrada y situándose en la esquina opuesta la colosal torre del homenaje, con arcos ojivales en su interior que sustentaban los techos, ahora caídos. Se observan restos de muros y estancias entre el 1° y el 2° recinto. Observando los muros del castillo, llama la atención la huella que han dejado las almenas que en sucesivas etapas de reconstrucción y recrecimiento en altura han ido superponiéndose.

"Por Tierras de Soria", Miguel Angel Zalama,135 pág., 1995